Escribe las pruebas para las personas

Escribe las pruebas para las personas
Autor: Gerard Meszaros

Estás escribiendo pruebas automatizadas para una parte o todo tu código de producción. ¡Felicidades! ¿Estás escribiendo tus pruebas antes de que escribas el código? ¡¡Mucho mejor!! El sólo hacerlo te convierte en uno de los primeros adoptantes de las más avanzadas prácticas de la ingeniería de software. Pero, ¿estás escribiendo buenas pruebas? ¿Cómo saberlo? Una manera es preguntar: “¿para quién estoy escribiendo estas pruebas?”. Si la respuesta es “para mí, para ahorrarme el esfuerzo de corregir errores” o “para el compilador, con eso puede ser ejecutado”, entonces las apuestas están en que no estás escribiendo las mejores pruebas posibles. Así que, ¿para quién deberías estar escribiendo las pruebas? Para las personas que tratan de entender tu código.

Las buenas pruebas actúan como documentación para el código que estás probando. Describen cómo funciona el código. Por cada escenario de uso la(s) prueba(s): Describe el contexto, un punto inicial o precondiciones que deben ser satisfechas; ilustra cómo el software es invocado; describe los resultados esperados o poscondiciones a ser verificadas.

Los diferentes escenarios de uso tendrán una versión distinta de cada una de ellas. Las personas que tratan de entender tu código deberían poder mirar unas cuantas pruebas y, al comparar estas tres partes de las pruebas en cuestión, ver qué causa que el código se comporte diferente. Cada prueba debería ilustrar claramente la relación de causa y efecto entre estas tres partes. Esto implica que lo que no es visible en las pruebas es tan importante como lo que es visible. Mucho código en las pruebas distrae al lector con trivialidades sin importancia. Cuando sea posible oculta dichas trivialidades detrás de llamados a métodos con significado; la refactorización “Extraer Método” es tu mejor amigo. Y asegúrate de darle a cada prueba un nombre con significado que describa el escenario de uso particular, con esto el lector de la prueba no tiene que hacer ingeniería inversa de cada prueba para entender de qué se tratan los distintos escenarios. Entre ellos, el nombre de las clases de prueba y los métodos de clases deben incluir, al menos, el punto inicial y cómo el software está siendo invocado. Esto permite que la cobertura de prueba sea verificada vía un rápido escaneo de los nombres de los métodos. También puede ser útil incluir los resultados esperados en el nombre del método de prueba, mientras esto no cause que el nombre sea demasiado largo para ver o leer.

También es buena idea poner a prueba tus pruebas. Puedes verificar que detectan el error al incluir dicho error en el código de producción (por supuesto, en una copia privada que desecharás). Asegúrate que reporte los errores de manera significativa. También debes verificar que tus pruebas hablan claramente a una persona que trata de entender tu código. La única manera de hacerlo es tener a alguien que no está familiarizado con tu código para que lea tus pruebas y te diga qué ha aprendido. Escucha cuidadosamente lo que te diga. Si no entendió algo no es porque no sea muy brillante. Es más probable que tú no fueras muy claro. (¡Continúa e invierte los roles, lee sus pruebas!).

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